21 de Octubre de 1932
En un momento en el que divagaba no muy lejos del lago una mano tocó mi hombro. Me di vuelta atemorizada y vi a un joven de una edad relativamente parecida a la mía. Me llevó al primer rincón que encontró, pues parecía que quería hablar conmigo.
- Ya me parecía haber visto esos ojos –Dijo con una leve sonrisa-
Yo estaba helada. Mis alas ya no estaban, pero mis colmillos seguían. En medio del silencio habló de nuevo.
- No se si me reconocerás, porque estabas de espalda –Dijo poniéndose serio- Yo soy aquel vampiro que te mordió hace unas noches.
Estaba paralizada. No sabía si correr, morderlo o hablarle. Entonces interrumpió mis desordenados pensamientos.
- Perdóname si te arruiné la noche, o la vida… -Dijo bajando un poco la cabeza- En cualquiera de los dos casos, fue algo que tuve que hacer. Además, agradécelo de alguna manera, eres una hermosa vampiro.
Luego de esas superficiales palabras, decidí que era hora de aportar algo de palabras al asunto.
- ¿Tú crees que te perdonaré el mal que has causado en mi vida, en mi mundo? Solo con decir palabras sin sentido o elogiarme crees que te perdonaré, ¿no es así?
Un silencio nos invadió, y antes de que pudiera decir otra palabra, habló.
- Me llamo Alexander –Dijo con ojos fríos-
- Me llamo Ángel.
- Pues no me extraña –Siguió el- es lo que eres ahora, ¿no? Un ángel perdido en este mundo injusto y aterrador. Un ángel oscuro que toma las almas de los débiles e inocentes para beneficio propio.
- Un ángel, ángel el que es maligno y tiene solamente oscuridad para brindar. Alma de poeta, ojos de vampiro…”
Él se quedó totalmente paralizado y sin saber que contestarme…
Después de eso me miró profundamente y sólo dijo
- Alma de poeta, ojos de vampiro. Ese es tu caso. Tienes un alma pura y unos ojos pecadores.
- Por qué me mordiste. ¿Algo que tenías que hacer? ¿A mí?
- Me han dicho que… Necesitaban una vampiro joven… Para…
- Ahora mi pregunta es ¿para qué?
No supo que contestarme y repitió una y otra vez en voz casi muda: “Alma de poeta, ojos de vampiro”.
Luego de un silencio algo incómodo salió huyendo…
¿Y si quería aclarar mis dudas? ¿Y si necesitaba un compañero vampiro en quien descargar mi ira? Ahora que Alexander apareció en esta vida, todo se ha dado vuelta de alguna manera. Todo se encontraba el doble de confuso de lo que antes era, y todo por una simple persona. Bueno, no tan simple…
No hay comentarios:
Publicar un comentario